Jugadores

Desde un punto de vista ciego (V)

Vuelta a la rutina

Parece que Nimbus, a pesar del contratiempo con el que llegamos, puede ser un buen sitio para pasar unos días y estabilizarnos un poco en la situación. Al poco de llegar conseguí un puesto en el Gran Hospital como investigador y de ayudante médico. Ayudante… Tendría que estudiar un par de vidas para hacerme sombra, pero al menos sabe como llevar un negocio de consultorio médico, algo que me irá muy bien en un futuro para ganarme la vida. Entre mis otras tareas de ayudante de médico tuve que dar unas clases de primeros auxilios. Unas clases rellenas de jóvenes imberbes y otros un poco más peludos. Bastante más peludos. Para ser exactos, con todo el cuerpo lleno de pelo. Realmente me sorprendió ver a Kee en el curso de primeros auxilios. Le tenía más por alguien que para evitar que un herido sufriera le arrancaba la cabeza. Un método eficaz, hay que reconocerlo, pero bastante distante del objetivo del curso.

Al final el curso sale bastante bien y debo reconocer el mérito de Kee entregándole un diploma tras evaluar sus notas.

(más…)

Anuncios

Día de caza

El mundo me da vueltas en mi profundo sueño, vuelvo a Nar Shaddaa por momentos, la ciudad donde me crié, la entrada de mi casa, todo se nota borroso, todo se nota vibrante.

Un punto de oscuridad se sitúa en medio de la escena, como si un ojo se abriera ante mi ojo. Como un recuerdo… es todo un vago recuerdo.

La habitación que me acoge está en una especie de penumbra clara, pequeños puntos de luz salen del techo, ofreciendo la iluminación justa para poder distinguir la sala, y lo que ella contiene.

Me encuentro rodeado por mis compañeros, a excepción de Tyr, el perdido Arebum también está y esto significa que al fin encontró el camino a nuestro encuentro. También falta la niña a la que escoltábamos y protegíamos, y tenemos, como compañera de habitación a una clawdite, los cambiaformas de la galaxia. Además una ewok que se presenta como Asha nos cuenta una extraña historia sobre su llegada al planeta, estaban usándola de pelota en el baseball-ewok cuando un fuerte batazo la hizo salir de la órbita de su planeta natal, y acabar aterrizando en este otro planeta. A mi me suena aterrador que una arma para practicar un deporte pueda ser tan potente y me niego a imaginar como será el resto de la armería ewok.

(más…)

DESDE UN PUNTO DE VISTA CIEGO (IV)

Todo parece tranquilo. Siempre y cuando ignoremos el pequeño detalle de que estamos en medio de un desierto, no tenemos comida ni agua y un speeder ha huido y sospecho que no tardará en volver con más cazadores. Yo estoy agotado, no creo que pueda crear muchas más ilusiones si vuelven con refuerzos. Habrá que pensar otro plan y rápido porque se acerca otro speeder. Tratamos de escondernos. No sirve de nada, desde el speeder se nos ve muy bien.

Un momento. Ese gigantón peludo del speeder… parece que es Kee. Espero que no tengamos que luchar contra el. Por suerte no hay que luchar contra el y, ademas de venir a recogernos, viene acompañado de Tyr y unos agentes que nos llevan hasta el cuartel. Allí nos preguntan que ha pasado y le cuentan lo ocurrido desde que la Excelsior ordenó la evacuación. Al agente parece no importarle nada. Hace su trabajo de rellenar un informe y nos dice que nos larguemos. No se puede tener menos ilusión por un trabajo En Iridonia ayudábamos a la gente, intentábamos ponernos en contacto con la familia para avisar de accidentes, les ayudábamos a volver a casa acercándolos en coche. Aquí es distinto. Parece que no harán nada por ti si ello requiere apartar la vista del holoproyector. Ni siquiera nos dejaban descansar en un calabozo. Espero que no necesiten jamas ayuda medica. Si me llaman para atender algún trágico accidente donde estén implicados creo que me llevaré aperitivos en lugar del equipo médico para ver como lo pasan mal sin que nadie haga absolutamente nada. No me reconozco pensando esto, pero es lo que han conseguido.

(más…)

DESDE UN PUNTO DE VISTA CIEGO (III)

Por fin termina el combate contra esas bestias. Hay algún herido, pero no parece muy grave, casi necesitan más descanso que otras atenciones médicas. Ayudo un poco a los heridos mientras preparan algo de cenar. Tras la cena toca descansar. Programan las guardias y vamos a dormir. No se como lo han repartido, ya me llamaran cuando me toque.

La noche pasa sin más sobresaltos. Volvemos a recorrer la cueva para buscar salidas que no lleven al rancor. La búsqueda nos lleva hasta una sala con unos insectos luminiscentes. Eso les irá bien si alumbran lo suficiente aunque creo que apestan más que alumbran. Se acaban las opciones. Solo queda la salida al rancor o pasar el foso sin fondo. No me gustan las opciones. Deciden cruzar el foso. Para mi la peor opción. A un rancor lo puedo engañar, a un foso no. Todos cruzan por la cornisa. Parece que a pesar del riesgo no es tan complicado. Bueno, eso pensaba. Mi agilidad no es que sea precisamente buena y resbalo. Por suerte tomaron la precaución de atarnos a una cuerda por si caemos. De no ser por ello no estaría vivo.

(más…)

Cueva en el desierto

El turno en el que hago guardia sucede sin incidentes, igual que los otros dos, al lado de Walker. Una vez terminado, despertamos a la zabrak, para pedirle que vaya despertando al resto. Walker lleva la iniciativa y me propone ir a explorar de nuevo la salida de la cueva, por si el rancor se encuentra lejos.

Nos aproximamos a la entrada y a mis oídos llega un rugido leve y gutural, a la vez que unos cuantos guijarros caen sobre el suelo debajo del arco de entrada. Suponemos que es el rancor, y decidimos volver atrás.

(más…)

Supervivencia extrema

Abro los ojos, el dolor de cabeza me está matando, no se si puedo decir que he sobrevivido, pero si esto es la muerte, hago bien en desear seguir vivo. Delante mio, el miraluka aún se encuentra sentado en su asiento con el cinturón abrochado, el impacto ha debido ser terrible, pero parece que nadie ha sufrido daños importantes, salvo la cápsula coreliana.

Me desabrocho el cinturón de seguridad y me agacho a recoger mi blaster. La zabrak se deshace en cuidados para la niña humana, mientras el Kel Dor se comienza a despertar de la inconsciencia. A través del transpariacero quebrado distingo al Yuzzem y al otro humano, observando el droide que intentaba abrirse paso a través del casco del transporte.

El advozse está recostado sobre una piedra a la sombra de un montículo, los dos soles que iluminan el planeta árido en el que nos encontramos ofrece un calor asfixiante al lado de la nave, producido por el calor que el casco aun mantiene de haber atravesado una atmósfera.

(más…)

Desde un punto de vista ciego (II)

Lo que unos temen a otros les parece delicioso

Otro sol. Lo que pensábamos que podía ser el resplandor de una ciudad donde poder conseguir una forma de viajar hasta nuestro destino ha resultado ser otro abrasador sol. Al menos la suerte ahora empezará a mejorar. Más que nada porque es difícil que vaya a peor. Seguimos caminando. Un par de animales nos han detectado. No se acercan. Igual que los otros. No nos interesa demasiado entrar en combate. Hay que arriesgarse y seguir avanzando. Igual con suerte no somos su plato favorito y nos dejan ir. Pero resulta que el menú de este planeta no es muy variado y nosotros tenemos aspecto de postre. Nos atacan. No tengo armas, lo único que puedo hacer en combate es estorbar a alguien que intente disparar. Me aparto. Mi trabajo empezará después del combate si hay algún herido.

“es difícil que vaya a peor” Difícil pero no imposible. Apartándome de esos animales me he acercado a otros dos. Habrá que repetir truco a ver si hay suerte. Creo otra ilusión de un dragón Krayt. Parece que ha salido bien. Esta entre esos animales y yo. No me ven y están bastante atareados con el dragón. El delicioso dragón diría el rancor si le pudiéramos preguntar. Por atemorizar a unos animales he atraído a otro peor. Nota mental. La próxima ilusión que no se pueda comer. El rancor va directo a por el krayt, aunque aprovecha para “pedirme por favor” que me aparte, menos mal que no pudo centrarse en mi. Herido intento llegar a una cueva sin saber que hay dentro, pero no será peor que lo que hay fuera. Aunque creo que eso ya lo dije antes.

Parece que no hay nada aquí dentro. Ni dragones, ni rankors ni esos perros… a todo esto, tampoco esta Kee. No se donde ha ido a parar y no responde al comunicador. Espero que esté fuera del alcance del rancor. Intentamos descansar un poco y recuperar fuerzas. Curo algunas heridas e intento descansar para recuperarme yo también.  Exploramos la cueva en busca de una salida que no nos lleve de nuevo al rancor. La cueva es natural y esconde varios fosos algunos bastante profundos y largos pero parece que no alberga vida. Llegamos a una sala con un foso bastante profundo. Se puede pasar por la cornisa, pero un fallo y no lo contamos. Mejor agotar el resto de posibilidades. Seguimos dando vueltas llegando a varios pasillos sin salida. Llegamos a una sala con más animales que de nuevo no dudan en atacar. Creo una ilusión para intentar desviar los ataques y evitar que hieran a los demás, pero aunque parece bastante real la ilusión los que les están haciendo daño son los de verdad y no prestan atención a la ilusión. Algunos están sufriendo bastantes heridas. Espero que el combate termine pronto y no sea demasiado tarde para asistirles. Contra esas criaturas no puedo hacer gran cosa, pero con las herramientas necesarias y un paciente con vida puedo hacer que sobreviva más de lo que el mismo paciente cree que va a vivir.