DESDE UN PUNTO DE VISTA CIEGO (IV)

Todo parece tranquilo. Siempre y cuando ignoremos el pequeño detalle de que estamos en medio de un desierto, no tenemos comida ni agua y un speeder ha huido y sospecho que no tardará en volver con más cazadores. Yo estoy agotado, no creo que pueda crear muchas más ilusiones si vuelven con refuerzos. Habrá que pensar otro plan y rápido porque se acerca otro speeder. Tratamos de escondernos. No sirve de nada, desde el speeder se nos ve muy bien.

Un momento. Ese gigantón peludo del speeder… parece que es Kee. Espero que no tengamos que luchar contra el. Por suerte no hay que luchar contra el y, ademas de venir a recogernos, viene acompañado de Tyr y unos agentes que nos llevan hasta el cuartel. Allí nos preguntan que ha pasado y le cuentan lo ocurrido desde que la Excelsior ordenó la evacuación. Al agente parece no importarle nada. Hace su trabajo de rellenar un informe y nos dice que nos larguemos. No se puede tener menos ilusión por un trabajo En Iridonia ayudábamos a la gente, intentábamos ponernos en contacto con la familia para avisar de accidentes, les ayudábamos a volver a casa acercándolos en coche. Aquí es distinto. Parece que no harán nada por ti si ello requiere apartar la vista del holoproyector. Ni siquiera nos dejaban descansar en un calabozo. Espero que no necesiten jamas ayuda medica. Si me llaman para atender algún trágico accidente donde estén implicados creo que me llevaré aperitivos en lugar del equipo médico para ver como lo pasan mal sin que nadie haga absolutamente nada. No me reconozco pensando esto, pero es lo que han conseguido.

Decidimos ir al hospital. Igual con suerte consigo un contrato de guardia y puedo descansar un poco. Una cama y comida siempre es algo de agradecer. Les comento la situación y me dicen que no pueden hacer nada hasta que llegue mañana el director del hospital. Les digo que si al menos me pueden atender, que me encontraba un poco mal. Kee les suelta que nos han puesto una droga y que por eso estamos así. Gracias. Ahora seguro que me dan trabajo. Nos vamos unos cuantos del hospital . Xuana y Tyr se quedan esperando a que los atiendan. Por el camino en busca de un lugar donde pasar la noche mencionan que alguien nos sigue. No creo que entre tanta gente alguien nos esté siguiendo. Como mucho les llamará la atención Kee. No se ven muchos de su especie por aquí. Aunque parece que tampoco les guste verlos, ha sido girarse y desaparecer. Buscar un hotel con los creditos de los que disponían solo podía llevarnos a un destino, una ratonera. Casi que prefiero volver al hospital.

Los médicos del hospital parecen tan preocupados de salvar a la gente como los del cuartel. Será algo que hay en el ambiente. Veo gente bastante necesitada de ayuda medica y no creo que merezcan lo que están pasando. Les intento ayudar, pero estoy cansado, con el bajón de las drogas y sin equipo médico. Hago lo que puedo, aunque creo que no es mucho, así que mejor intento descansar.

A la mañana siguiente vienen a buscarme al hospital. Me cuentan que el que pensaban que les seguía realmente lo estaba haciendo. Estaba buscando escolta y transportistas para llevar una mercancía a la capital. Les pido que esperen un rato hasta que me atiendan. Entre que he dormido en mala postura y lo que quiera que sea que nos han inyectado, no estoy muy bien para hacer nada. Por fin me atienen. Sacan un scaner para analizarme. “Pero ese scaner es para…” “¿Que ya estoy diagnosticado? Pero si lo que me pasa es…” “¿Que es esto? ¿Un calmante? ¿Usted sabe algo de medicina? ¿Le receta bastones a los que les duele la pierna?” Creo que los que no daban la talla para ser charcuteros los metieron como médicos en este hospital. Estoy deseando salir de este planeta, pero aun más de este hospital antes de que pase por la sala de médicos acompañado de una de mis mascotas. A ver si así consigo una atención medica decente a cambio de llevármelo.

Nos dirigimos al lugar de encuentro, no muy lejos del hospital. Nos presentamos. Se llama John Currier. Tras el saludo nos dirigimos hacia un pequeño almacén donde tiene un vehículo de carga y un par de motos aerodeslizadoras y algo importante, un calmante. Si le cuento esta historia a alguien podre decirle que en caso de necesitar ayuda medica en este planeta se dirija a un almacén, donde recibirá mejor atención que en el hospital. Se supone que transportamos agua. Nos miramos entre nosotros de forma sospechosa. ¿Quien pagaría a gente por escoltar agua? No me gusta esto, pero dice que nos pagará y de momento es lo mejor que tenemos. Salimos de Elme y por el momento el viaje parece tranquilo. No hay sobresaltos… por el momento. Es hora de cambiar de conductor. Atan las motos al techo del transporte para poder descansar los que iban en moto. Yo me encargo del mapa y Kee conduce ahora el transporte. Parece que están algo molestos por los términos del contrato. Nos proporcionaría comida, pero no decía que nos la cobraría con lo que empiezan a aparecer los primeros murmullos del viaje. Kee no sabe conducir muy bien, por lo que aminora la marcha para ir más seguro. Debe ser complicado reaccionar a tiempo con esas garras en un volante que no está adaptado. A pesar de ir más despacio, no consiguió evitar un badén. John no se ha despertado. Joss vuelve a los mandos del transporte y consigue sacarlo del badén. Termina la noche sin más sobresaltos y hacemos el cambio de conductor. Durante el transcurso del día empiezan a perseguirnos y dispararnos un par de motos. Veo que son dos. Le digo a Joss que se dirija hacia un montículo para rodearlo antes de abandonar la cabina hacia la puerta. Creo una ilusión de una tormenta de arena entre ellos y el transporte. Consigo que dejen de disparar contra el transporte pero ahora se concentran en Tyr que iba en la moto. La moto de Tyr queda seriamente dañada no sin antes derribar a una. La otra moto consiguió huir. Suben los restos de la moto y bajan la otra. Vamos alternando conductores sin más sobresaltos hasta llegar. No es una gran aventura  y solo se que cuando esto termine estaré 100 créditos más cerca de largarme de aquí.

Hemos llegado al destino… o eso nos ha dicho. Realmente seguimos en medio del desierto. De repente baja un elevador. La ciudad es una ciudad flotante y suben el transporte sobre el elevador para ascender hasta la ciudad. A saber como son los ciudadanos de esta ciudad. Espero que mejores que los de Elme, cosa que tampoco es muy complicado. Llevan la mercancía a un almacén donde empiezan a dispararnos. Al principio me sorprendía un ataque. Esto ya se está volviendo habitual. Me lanzo al suelo detrás de unas cajas. Creo una ilusión para intentar distraer a los que nos disparan. Aunque esta vez no da buen resultado al menos distraen un poco a los atacantes. Algunos intentan rendirse aunque parece que Kee se está asegurando de que no vuelva a pasar. Ni volverán a atacarnos, ni a rendirse ni a respirar. Se ha asegurado muy bien. Esto no ha terminado aun. Entran más por la zona donde estoy. Uno dispara, pero no me da. De todas formas le hago una ilusión para que piense que me ha dado, casi se va presumiendo de lo bueno que es. A ver si contra el resto sobrevives tanto como para presumir. Entra otro más. Este si acierta. Intento hacerle creer que soy de los suyos a lo que me pide perdón e intenta ayudarme. Me recoge del suelo e intenta sacarme por la bodega de carga del transporte por la que han entrado. Es un detalle por su parte, pero no se si es mejor que me estén disparando en el suelo o estar en la boca del fusil de Kee. No sobrevive mucho y por suerte para mi, ha sido antes de que le haga de escudo. Por fin ha terminado esto. Uno de los recipientes ha sufrido daños y pierde agua. Por lo visto es cierto que transportábamos agua. Aunque, en este planeta, desconfiar de la gente suele ser lo más acertado, en esta ocasión nos hemos equivocado. John está en el suelo inconsciente pero aun vivo.

Nos paga y nos marchamos. Hay que empezar a buscarse la vida. Intento llegar al hospital a buscar trabajo antes de que alguien diga que soy un yonki. Consigo un puesto en la investigación de unos medicamentos mientras trabajo por las tardes de medico mientras dura la investigación. Tras terminar paso a trabajar de medico directamente mientras realizo investigaciones sobre biología. Hay unos bichitos que desprenden unas sustancias alucinógenas cuando se sienten atacados. Y ellos tienen el antídoto. Interesante… muy interesante. Hay tanto que aprender de la naturaleza… Será divertido ver a alguien con alucinógenos viendo una ilusión de dragón Krayt…. muy divertido.

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